
Como todo buen concepto que se jacte de serlo, la atracción debe de ser inmediata aun cuando se le mire apenas con el rabillo del ojo. Pues bien, el Onyx cumple con el primer requisito y se puede decir que con buenas calificaciones. La carrocería se rige por seguir una línea baja y afilada, los ángulos son fuertes y bien definidos, pero siempre dejando ver muchos de los rasgos de la casa donde ha sido creado. Tanto la pequeña parrilla como los faros delanteros siguen una misma línea, la cual le dirige “la cabeza” hacia abajo al concepto francés, pero no por ello le resta ferocidad ni mucho menos.
Algunos componentes exteriores están fabricados en cobre y han sido pulidos y moldeados de manera artesanal. Otros paneles que conforman la carrocería son de fibra de carbono y han sido pintados de color negro. Un distintivo “muy Peugeot” es el toldo que muestra ese canal medio que divide en dos esta parte y que también nos remite, sin lugar a dudas, al hermoso Peugeot RCZ. En lo que respecta a lo que deberían de ser los cristales les podemos decir que no lo son, no son cristales, en realidad están fabricados en plástico.
Vale mencionar que el tratamiento y el desarrollo al que ha sido sometida la carrocería del Peugeot Onyx, ha resultado en un asombroso coeficiente aerodinámico de 0.30, razón por la cual se suponen rendimientos asombrosos.

Para darle todavía más espectacularidad a este vehículo, Peugeot no lo pensó dos veces y ubicó el motor en donde solo los autos de verdad lo llevan: posición central. Y ya que la firma no se anda con miramientos, se entiende que el motor diesel que propulsa al Onyx es un 3.7 litros de 8 cilindros configurados en posición “V”, que en conjunto con el motor eléctrico (alojado en la parte delantera), podría entregar alrededor de 600 caballos de potencia directamente a las ruedas traseras por medio de una caja secuencial de 6 relaciones. Si a estas cifras le sumamos el hecho de que el chasis ha sido fabricado ligero en extremo (se dice que no pesa más de 220 libras), las capacidades de este auto podrían poner a temblar a los más poderosos y espectaculares deportivos que existen a la fecha.

El diseño también juega a favor del agarre de este vehículo y para ello cabe destacar que cuenta con un alerón trasero retráctil, con el cual se asegura el paso rápido por las curvas más exigentes y una frenada segura y precisa. Y ahora que tocamos el tema del freno, hay que señalar que monta 4 frenos de disco, los delanteros son de 380 milímetros y los traseros de 355. Los neumáticos son 275/30 R20 adelante y atrás 345/30 R20. La suspensión, como muchos otros componentes del auto, también trae genética del mundo de las carreras, y es que se ha utilizado la exitosa suspensión independiente de doble triángulo tanto en el eje delantero como en el eje trasero.
Todos a sus puestos
El simple hecho de sentarse tras el volante del Onyx Peugeot es una experiencia. Sin embargo, pensamos que el atrevimiento más descarado se llevó a cabo en los terminados exteriores. La cabina sigue manteniendo un toque de cierta seriedad y puede llegar a lucir hasta sobrio. Sí, como un auto mucho más serio, cuando en realidad es una “bestia” que quiere que le quiten la correa y demuestre el hambre que tiene acumulada.

El volante es uno de los “riesgos” más notables que han tomado en la parte del interior ya que es muy parecido a los que se llevan en la Fórmula Uno de la actualidad. Los mandos de la consola han sido fabricados en aluminio, pero siempre llevan detalles hechos en fibra de carbono. Los instrumentos en el panel de control son sumamente intuitivos y también se aprecian algunos detalles con aspecto de madera, aunque la realidad es que son de papel compactado, que luego se han moldeado de excelente manera para darle las formas requeridas.
En el techo existen una serie de interruptores (parecidos a los que se alcanzan a ver en las cabinas de los aviones), de hecho ahí está ubicado el interruptor para echar a andar este bólido. Por su parte, las cabeceras incluyen cámaras con las que se puede ir grabando el trayecto y/o las incidencias de la cabina… ¿para qué? Para que después se pueda ver el video en la tableta digital que han puesto justo frente al copiloto. ¿Se imaginan rodando en alguna pista de carreras a bordo del Peugeot Onyx y filmar la mejor vuelta que dieron al circuito?
¿Lo soñé o es cierto?

En resumen, no suena mal la idea de la gente de Peugeot. La realidad es que aprobar un concepto de estas características para que pase a las líneas de producción es una tarea muy compleja, tardada y pensada. A nosotros particularmente nos entusiasma la propuesta que ha logrado la firma. Las prestaciones del Onyx suenan impresionantes y estamos seguros que se convertiría en un auto de leyenda, pero también somos realistas y entendemos lo complicada que es la situación económica no solo en Europa, sino en todo el mundo. De cualquier forma se agradecen este tipo de propuestas que para los entusiastas de los automóviles siempre son como un trago de agua helada en la mitad del desierto. ¡Que viva el Onyx!
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